Voy a cambiar el mundo.

Lo sé, suena imposible. Y seguramente estás pensando: "otro con sus fantasías", "todos dicen lo mismo" o "el mundo no se puede cambiar".

Y en parte tienes razón. Cambiar el mundo por completo es imposible, lo he comprobado muchas veces. Pero conseguir que buena parte del planeta ponga sus ojos en mí, y cambiar a muchísimas personas desde ahí, eso sí es posible. Y eso puede desencadenar algo mucho más grande.

Todo lo que me he propuesto en esta vida, lo he conseguido. Con más o menos esfuerzo, más rápido o más lento, pero lo he conseguido. Y repito: absolutamente todo lo que me he propuesto en serio. Esto no va a ser diferente.

Tengo mucho trabajo por delante, pero también tengo media vida por delante.

Hablo de que quiero cambiar el mundo sin decirte qué pienso hacer exactamente y... no te lo voy a contar todavía. Pero lo sabrás pronto.

Antes necesito saber si a la gente le interesa lo que tengo que decir. Si este momento es el adecuado para soltar la verdad, y para soltarla así. Ver cómo responde la gente, escuchar sus opiniones, crecer como comunidad,...

Si este proyecto no llega tan lejos como espero, no voy a rendirme. Buscaré otra forma de hacerlo. Pero lo haré, y no voy a parar hasta conseguirlo.